¿Tienes una cita este San Valentín?
Tanto si la tienes como si la quieres tener, este día o cualquier otro, a continuación te damos algunos consejos para un maquillaje seductor y romántico. (OjO: no nos hacemos responsables de los corazones que vayas rompiendo por ahí…).
Ante todo, un consejo: Pon énfasis en un punto de tu rostro, en concreto, en uno de los dos puntos más expresivos y sensuales: los ojos o los labios. De esta manera, conducirás la mirada allí donde quieras que te miren (aunque haya algunos que se saltarán las normas, claro…).
Apuesta por uno de ellos y sácale todo el partido.
Si optas por darle un mayor protagonismo a la mirada como alternativa a los labios, sácale todo el partido destacando tus ojos con un smokey eyes. Tu mirada ganará en intensidad y profundidad. Un smokey no tiene porqué ser sólo en tonos grises y negros. Escoge una paleta de sombras de otras tonalidades: apuesta por tonos tierra o azules para una mirada más dulce pero igualmente atractiva.
Para potenciar más el resultado, ayúdate del eyeliner para potenciar la línea de ojo y una máscara de pestañas que aporte volumen y expresividad a tu mirada.
Elige un tono nude para los labios o un gloss que les de brillo sin quitarle el protagonismo a tus ojos.
Apuesta todo al rojo. Es de tod@s conocida la fórmula “Rojo = Pasión”.
Consejos:
-Recuerda que, aunque el rojo sea tendencia y recomendación para un look sensual, no a todo el mundo le favorece esta tonalidad de labiales. Compruébalo antes de apostar por él y sentirte incómoda e insegura.Se trata de todo lo contrario. Si el rojo no es tu color, prueba con otros tonos, como el burdeos o cereza. Son el nuevo rojo.
-Elijas el color que elijas, lo importante para que tus labios transmitan “besabilidad” es que estén bien hidratados. Hidrátalos con un buen bálsamo labial antes de tu lipstick o añade un toque de gloss después de éste si han quedado demasiado resecos o mates.
A pesar de enfatizar en estos dos puntos de tu rostro, no descuides el resto. Para un buen resultado es necesaria una buena base. Utiliza un fondo fluido, elimina toda imperfección con un corrector e ilumina las zonas de contorno de ojos, zona entre ceja y párpado e interior del ojo (hueso cercano al lagrimal). Aporta un extra de luz a tu piel con un toque de iluminador.
¡Ah! Y no olvides el colorete. Con un toque de rubor, tu rostro se verá más cándido y saludable. Y la salud es belleza.
Por último, el toque maestro: las uñas. Combina el tono de la laca con tu ropa o el color de labios escogido. El rojo sigue siendo el tono estrella para este tipo de looks sofisticados, en tonos más rosados o más granates.
Y, lo más importante de todo: para que este look tenga efecto, debes sentirte bien contigo misma. Sentirte guapa es estar guapa. La felicidad es belleza, por eso, con pareja o sin ella, en San Valentín y todo el año: ¡SÉ FELIZ!
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