viernes, 29 de julio de 2011

Dieta para la celulitis

¿Existe una dieta para la celulitis? ¡Sí! Te contamos sus claves.


Dieta para la celulitis en cosmopolitan.com.esSi llevamos una dieta incorrecta, con abundancia de fritos y azúcares, favoreceremos la aparición de la celulitis. A continuación te ofrecemos una dieta para la celulitis, algunos trucos que te ayudarán a comer bien para tener una piel más tersa.

¿Qué es la celulitis?

La celulitis es una acumulación de grasa que se forma en los muslos, el abdonmen y las nalgas y que es muy difícil de eliminar sin tomar medidas. El tejido adiposo se va acumulando, formado por las grasa, el agua y las toxinas de las que nuestro organismo no ha sabido deshacerse. Además de las causas inevitables como las genéticas, la mala alimentación es una de las grandes culpables de la existencia de este problema. Por ellos, te vamos a proponer algunos alimentos que no deben faltar en tu dieta para la celulitis porque te ayudarán a eliminar toxinas y drenar, así como una lista negra de los que te conviene desterrar. Y también el término medio, los ingredientes que no eliminan la celulitis pero que tampoco la provocan. ¡Toma nota antes de ir al supermercado!

Alimentos que benefician la eliminación de la celulitisdieta_contra_celulitis_in3

- El agua no es ningún alimento pero es básico en una dieta para la celulitis ya que, si se bebe en abundancia (unos dos litros al día), nos ayudará a eliminar toxinas sobrantes. Aderézala con unas gotas de limón y además será antioxidante.
- Verduras como la alcachofa, la borraja, la espinaca, los espárragos o la cebolla cruda ayudan a eliminar líquidos. Consúmelos crudos o hervidos en tu dieta para la celulitis, nunca fritos, y drenarás eliminando los sobrantes por medio de la orina.
- Hay frutas especialmente drenantes como la granada, las uvas (éstas depuran la corriente sanguínea) y la manzana. También te beneficiarán el kiwi y el pomelo.
- ¿Cómo evitar la retención de líquidos? El perejil y el vinagre de manzana serán tus mejores aliados, así como la sandía y el melón.
- La avena sirve para controlar el colesterol en sangre, pero también para reducir la acumuluación de líquidos.
- El té verde también es imprescindible en una dieta para la celulitis ya que te ayudará a despertarte por la mañana pero con menos cafeína, por lo que es un excelente sustituto del café y te ayuda a perder líquidos sobrantes.
- Sustituye los cereales normales por los integrales.

Dieta para la celulitis en cosmopolitan.com.esIngredientes por los que debes optar para evitar que aparezca la celulitis

- Busca carnes magras como el pollo sin piel en vez de las carnes rojas o el pollo con piel.
- En tu dieta para la celulitis, opta por el pescado blanco.
- Las especias no aportan calorías ni retienen líquidos, pero te pueden ayudar a condimentar tu comida con menos sal, dado que ésta sí que provoca retención de líquidos.
- Sustituye los lácteos normales por los desnatados o light. Al contener menos grasa, acumularás menos.

Lo que debes sí favorecen la aparición de celulitisDieta para la celulitis en cosmopolitan.com.es

- Los fritos y rebozados en general. Sustitúyelos por alimentos crudos, a la plancha, al vapor, en papillote...
- El alcohol aumenta las toxinas, debes eliminarlo de tu dieta para la celulitis inmediatamente..
- Cuidado con los azúcares: si no se queman correctamente forman más grasa. Evita los azúcares refinados, los dulces en exceso y la bollería industrial.
- Carbohidratos refinados como pan blanco, pasta, arroz... Cámbialos por su versión integral.
- Las grasas animales provenientes de los embutidos.
- Cuidado con los refrescos con gas y azúcar, producen retención de líquidos.
- Las grasas vegetales como las mantequillas y margarinas.

Tomar el sol: sí a sus beneficios y no a sus daños

Año tras año llega el momento de disfrutar de la playa, la piscina y de tomar el sol. Pero también es el momento de plantearte seriamente que si lo que de verdad quieres es disfrutar, debes practicar un ritual de sol que alíe dos pilares esenciales: placer y salud.

Tomar el sol: sí a sus beneficios y no a sus daños en cosmopolitan.com.esSí, es superapetecible tumbarte al borde de la piscina o en la hamaca del jardín a tomar el sol, sentarte en una soleada terraza o pasear por la playa, pero debes ser consciente de que el sol puede dañarte. Los problemas derivados de una excesiva y descontrolada exposición solar se están multiplicando en los últimos años, según apunta el doctor Julián Conejo-Mir, dermatólogo y coordinador de la Campaña de Prevención del Cáncer de piel (por ejemplo, el melanoma se ha multiplicado nada menos que un 1.200% en los últimos 15 años y, además, está aumentando más en las mujeres que en los hombres). ¿Quiere esto decir que debes olvidarte definitivamente de tomar el sol? En absoluto. Como en otros muchos aspectos de la salud, la clave está en el equilibrio y en tomarlo siempre con información, precaución y, sobre todo, protección solar.

7 beneficios de tomar el sol

El sol también aporta cosas buenas a tu organismo y, si lo tomas con moderación y precaución, obtendrás beneficios tan positivos para tu cuerpo y tu ánimo, como:
1. Un chute de vitamina D. Cuando sus rayos entran en contacto con tu piel, hacen que tu organismo empiece a producir esta vitamina, esencial para el buen estado de tus órganos y para mantener tus huesos fuertes.
2. Un apoyo importante a tus defensas, ya que sus rayos estimulan y refuerzan tu sistema inmunológico y hacen que tu cuerpo se vuelva más resistente ante las infecciones, tanto las de verano, como los futuros catarros y gripes que amenazan en el otoño.
3. Una mejora de ciertos problemas cutáneos, como el del acné (reduce la producción de grasa de tu piel y hace que los granitos desaparezcan) y la psoriasis (ayuda a eliminar las escamas blancas).
4. Dormir mejor y para estar más tranquila, pues posee un eficaz efecto sedante, tranquiliza los nervios y calma la ansiedad.
5. Un efecto analgésico, pues sus radiaciones tienen propiedades relajantes que disminuyen los dolores de espalda y musculares.
6. Un subidón de ánimo. Se ha comprobado que la energía del sol aumenta la producción de serotonina en tu organismo, una sustancia que actúa como un antidepresivo natural, mejorando tu ánimo y tu humor.

5 factores a tener en cuenta al tomar el sol

Si quieres sacar partido de todos estos beneficios, antes de tomar el sol tienes que conocer y controlar algunos de los problemas que pueden costarte caros en el futuro:
1. Las radiaciones solares son más penetrantes de lo que piensas. Por ejemplo, si te pones una camiseta, pero estás bajo el sol más de 2 horas seguidas sin haberte dado protector solar, al final las radiaciones traspasan el tejido y llegan hasta tu piel. Y lo mismo ocurre cuando te bañas: no te confíes y creas que por estar fresquita estás a salvo, pues los rayos te llegan a través del agua (e incluso con mayor potencia). Tampoco te libras de ellos los días nublados, porque más del 65% de las radiaciones atraviesan las nubes.
2. Sus nocivos efectos (deshidratación, envejecimiento de la piel y daños celulares que pueden desencadenar cáncer de piel) se acumulan año tras año, así que si has empezado a tomar el sol sin protección desde muy joven, tus posibilidades de sufrirlos aumentan. ¿La buena noticia? Se ha comprobado que algunos de estos daños pueden contrarrestarse. Por eso, aunque en el pasado te hayas arriesgado innecesariamente, si empiezas a protegerte desde hoy, tu piel tiene aún la oportunidad de autorregenerarse y rebajar tus posibilidades de problemas serios. Manos a la obra.
3. Ponerte roja y quemarte aumenta el peligro de cáncer de piel. Una piel roja es siempre una piel dañada y esta agresión aumenta tu predisposición a sufrir problemas serios en el futuro. Si además sufres quemaduras, los daños y las consecuencias negativas se duplican. Por eso es esencial broncearte poco a poco, usar protectores solares y controlar el tiempo que pasas bajo el sol.
4. Estar ya bronceada no te protege. No cometas el error de pensar “como ya estoy morena, no necesito protección y puedo estar al sol todo lo que quiera”. El bronceado en sí mismo es ya una agresión ante la que ha reaccionado tu sistema protector natural (la melanina) y además, el moreno no es su ficiente. Por eso, aunque estés como un conguito, debes seguir usando protector solar y dosificar el tiempo de exposición.
5. En la calle también hace sol. Los rayos solares no solo te llegan en la piscina o en la playa cuando luces tu biquini. También cuando paseas por el campo o andas por la ciudad. Con tus camisetas de tirantes, tus seductores escotes, tus minis o tus tops que descubren el estómago, muchas zonas de tu piel quedan expuestas al sol y debes aplicarte protector solar en ellas (y en cara, brazos y piernas) antes de salir de casa.